La 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, celebrada en Nueva York durante septiembre de 2026, reunió a dirigentes de los 193 Estados miembros para analizar los principales desafíos internacionales. La agenda estuvo marcada por las guerras, la seguridad internacional, el cambio climático, la desigualdad, la inteligencia artificial y el futuro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Uno de los mensajes centrales fue la necesidad de recuperar la cooperación multilateral en un escenario de fuertes tensiones geopolíticas. El secretario general António Guterres señaló como grandes retos la guerra, la desigualdad, la crisis climática y el rápido desarrollo de la inteligencia artificial, además de advertir sobre el debilitamiento de la confianza y del derecho internacional.
La cumbre también puso especial atención en el cambio climático y la transición energética, el aumento del nivel del mar y la preparación ante futuras pandemias. En materia de conflictos, las discusiones estuvieron atravesadas por las guerras y crisis en distintas regiones, mientras que la inteligencia artificial adquirió un papel cada vez más importante por sus oportunidades, riesgos y necesidad de una regulación internacional. En conjunto, la Asamblea dejó como principal desafío convertir los discursos y compromisos diplomáticos en acciones concretas.





