El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, informó que gracias a las gestiones realizadas con el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, se ha establecido un nuevo protocolo que permitirá la reanudación gradual de las inspecciones y exportaciones del aguacate y el mango, las cuales estuvieron suspendidas desde hace una semana.
Recordemos que a suspensión temporal se debió a un incidente en el que dos inspectores del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos fueron retenidos por policías de la Guardia Civil.
Ramírez Bedolla también mencionó que se revisará la afiliación de los trabajadores al Seguro Social y se abordarán los avances en materia de seguridad.
La interrupción de exportaciones, iniciada el 15 de junio, afectó gravemente a la economía local, con pérdidas estimadas en casi 59 millones de dólares por semana. El sector aguacatero de Michoacán genera aproximadamente 350 mil empleos directos y 80 mil indirectos, siendo un pilar económico fundamental para la región.
Michoacán exporta aguacates por más de 3,500 millones de dólares al año, principalmente a Estados Unidos, que importa alrededor de un millón de toneladas anuales. Otro millón es para consumo doméstico de la fruta, que es vendida también a otros 30 países. El impacto económico dependerá de la duración de la suspensión, ya que en los primeros 4 meses del año México exportó 1,193.8 millones de dólares en aguacate, equivalente a 0.74% de las exportaciones totales de México a Estados Unidos. Esto es un promedio por mes de 298.45 millones de dólares. En 2023 en Michoacán se produjo el 72.9% del aguacate mexicano, y tomando ese porcentaje y la exportación mensual promedio de aguacate a los Estados Unidos, una suspensión de 1 mes tendría un costo probable de 217.5 millones de dólares.





