David Camacho es un niño cuyo coeficiente intelectual es de 162 puntos, y superior al de Albert Einstein, el cual era de 160. Sabe cuatro idiomas y le encanta la ciencia. Y aunque su talento lo hizo destacar, también lo llevó a sufrir bullying; pero en lugar de quedarse callado y aguantar los insultos, decidió emprender y crear una aplicación para combatir las agresiones estudiantiles
Sufrí de bullying durante muchos años, hasta que dije ¡basta!, esto no puede seguir así, no debería estar pasando”, destaca David Da Vinci, como le gusta le que llamen.
Esa experiencia fue la chispa que lo impulsó a emprender y crear ‘Macayos’, una aplicación que busca combatir las agresiones escolares a través de la inteligencia emocional y el juego.
El proyecto, asegura, tiene un impacto social y económico: “previene problemas de salud mental que cuestan vidas y oportunidades. Económico porque cada peso invertido genera un retorno de productividad, innovación y talento”.
“Macayos no solo busca ser un negocio rentable, sino un motor para México, con jóvenes más preparados y con propósito, y crear generaciones socialmente responsables”.
Macayos se incubó en Startup México y hoy cuenta con el respaldo del Tec de Monterrey, la Universidad Anáhuac, la Universidad Autónoma de Coahuila y próximamente la Universidad Pedagógica Nacional.
El modelo de negocio es B2B (negocio a negocio), a través de licencias que las escuelas privadas adquieren por ciclo escolar y niño, porque los temas cambian de acuerdo al grado; y B2C (empresa a consumidor), porque si una persona lo quiere compara para su familia, lo puede hacer.





